Humor, Sin categoría

La paloma

 Hoy voy a presentaros a la paloma, ese animal sobrevalorado: ¿que el amor vuelve a quien lo toma gavilán o paloma? Si son las únicas opciones, prefiero no tomarlo, porque las palomas están plagadas de enfermedades, así que al final te mueres de forma asquerosa y prematura.

Y la cosa no acaba ahí, porque luego te reencarnas en Espíritu Santo y tienes que llevar en el pico ese pedazo de hierba y encima evitar mancharte, ya que tienes que ir de blanco impecable del que no peca.

Esto me ha recordado que también quería escribir sobre las palomas mensajeras. Muchas de ellas se deprimieron cuando la gente dejó de usarlas para enviar cartas de amor y órdenes de decapitación, y ahora vagan por las ciudades en busca de migas de pan que echarse al coleto y lunas de automóvil en las que estrellarse.

Otras, en cambio, dominan las nuevas tecnologías como nadie a base de espiar lo que hace la gente mientras les llenan los alféizares de mierda (con perdón). Ahora se comunican por Whatsapp, así que mucho cuidado si te agrega una tal Paloma (que me han dicho que es de goma)…

Este es un texto que escribí en el curso de verano “Del relato al microrrelato”, impartido por Mariasun Landa y Virginia Imaz dentro del programa de los cursos de verano de la Universidad del País Vasco. Está basado en este ejercicio de redacción, escrito por un joven alumno francés. La creatividad que derrochó fue tal que se conserva en el Museo Pedagógico de París. 🙂

Vida cotidiana

La hora del té

En septiembre hará 10 años que estrené mi primer blog. Fue para una asignatura de la universidad en la que nos familiarizaban con las nuevas tecnologías de la información, y yo me quedé prendada de ese lugar donde poder depositar mis ocurrencias.

Abarcaba todos los temas: recomendaba un libro, ponía la letra de una canción y la analizaba, monologaba sobre nuestras anécdotas en la facultad o escribía sobre los fines de semana entre amigos. 

Era un cajón de sastre, y por eso decidí llamarlo El Bazar de las Artes, que más adelante tuve alojado en WordPress. Después me mudé a Palabritis Aguda, que pasó de ser un blog personal a convertirse en un rincón dirigido a amantes de la lectura y la escritura.

Blog Palabritis Aguda

Estoy muy satisfecha con él y publico todas las semanas, sin fallar ni una, gracias a la presión de Ironblogger (si no lo hago pago 5 euros, y eso me duele en el bolsillo y en el amor propio) y a mi propia motivación. 

Sin embargo, echaba de menos un lugar donde verter mis reflexiones. Lo hago en cuadernos que tengo desperdigados por casa, pero el aliciente de un blog es que escribes para que alguien te lea, un receptor con el que es posible que interactúes, intercambies vivencias… Si esa persona, además, tiene su propia bitácora y te aficionas a lo que publica, ganas horas de entretenida lectura. 

Así que, nostáligca perdida y picada por el gusanillo de páginas tan geniales como Cosas que (me) pasan o de La Madre Tigre, he decidido volver a tener mi blog personal.

Siéntete como en casa, te espero con una taza de té en la mano y muchas letras dispuestas sobre el teclado. 😉